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Valencia

El administrador de una comunidad de la Avenida Carlos III,

El administrador de una comunidad de la Avenida Carlos III,

El administrador de una comunidad de la Avenida Carlos III, en València, me llamó porque los vecinos del bajo llevaban semanas quejándose de goteras que venían de la instalación general, no de un piso concreto.

Esto ya lo tocó otro antes, y no muy bien. Encontré una derivación mal sellada bajo el patio de luces, con una junta puesta a prisa que no aguantaba la presión del edificio entero. En comunidades así, cuando nadie es responsable directo de la avería, el problema se puede alargar meses mientras cada vecino piensa que es cosa del piso de al lado.

Hice una revisión de tuberías completa de ese tramo, cambié la junta y sellé bien la derivación. Al administrador le dejé escrito qué había pasado, para que quedara constancia en el acta de la comunidad.

Una tarde entera, para dejarlo bien hecho.

Como fontanero en Tabernes Blanques también atiendo avisos por allí, aunque suelo moverme más por el centro. Si en tu comunidad hay una gotera que nadie reclama como suya, mejor mirarlo antes de que aparezca en el techo del vecino de abajo.

Gracias por avisar, en serio.

Se acerca el invierno y con él las llamadas por el agua fría

Se acerca el invierno y con él las llamadas por el agua fría

Se acerca el invierno y con él las llamadas por el agua fría de golpe en la ducha. El calentador de una vivienda de la Calle Alicante, en València, llevaba semanas dando avisos que nadie atendió: la llama se apagaba sola a media carga.

El salitre de la playa se come esto rapidísimo, y aunque esta calle no está pegada al mar, el aparato venía de un piso de Poblats Marítims donde el propietario había vivido antes. La resistencia del piloto estaba corroída, y el tubo de gas tenía una junta que ya no cerraba bien. No era nada grave si se pilla a tiempo, pero dejado así unos meses más habría sido un cambio completo.

Hice la reparación de calentadores con calma, cambiando piloto y junta, y probé el agua caliente tres veces seguidas antes de darlo por bueno. Prefiero explicártelo mientras lo hago, así lo ves tú también, aunque me cueste soltarme hablando.

Menos de una hora.

Como fontanero en Mislata cubro también esa parte, aunque la mayoría de mis avisos son por esta zona. Si el agua tarda en calentar o huele raro un momento al encenderse, mejor no esperar al frío de verdad para mirarlo.

Tranquilo, que aunque hable poco esto lo dejo resuelto.

Un viernes por la tarde, un piso de estudiantes en la Avenid

Un viernes por la tarde, un piso de estudiantes en la Avenid

Un viernes por la tarde, un piso de estudiantes en la Avenida América, en València, se quedó con el fregadero completamente atascado. Grasa acumulada, restos de comida, meses sin que nadie lo mirara. De esos que ya venían mal antes de que yo llegara.

Perdona, es que hablando no soy muy suelto, pero mira, esto está así: cuando entran cuatro o cinco personas a compartir piso y nadie se hace cargo de la cocina, las tuberías van acumulando de todo hasta que un día simplemente no pasa nada. Metí la máquina, fui avanzando poco a poco sin forzar, y a los veinte minutos salió todo lo que llevaba meses ahí dentro. No hizo falta desmontar nada.

Estas cosas de desatascos urgentes pasan más en pisos así que en viviendas de familia, porque el uso es más intenso y el cuidado suele ser menor. No es culpa de nadie en concreto, simplemente pasa.

Veinte minutos, y quedó como nuevo.

Como fontanero en Alboraia cubro también esa zona, aunque la mayoría de avisos me llegan de por aquí, cerca de la universidad. Si el agua tarda en bajar, mejor avisar antes de que deje de bajar del todo.

Gracias por avisar, en serio. Tranquilo, que aunque hable poco esto lo dejo resuelto.

A veces, el misterio se instala en casa sin avisar. Nos llam

A veces, el misterio se instala en casa sin avisar. Nos llamaron de la Calle del Río Andilucha, en València, porque a un vecino no le paraba de gotear la cisterna y no sabía de dónde venía el agua. Había probado a cerrarlo todo, pero seguía escuchando ese "ploc, ploc" constante.

Cuando llegamos, vimos claro que no era un goteo normal. El agua salía de dentro de la cisterna y se filtraba, poquito a poco, por la parte de abajo, haciendo un charquito discreto que, al final del día, era una buena mancha. Era un caso típico de avería interna, donde la goma o el mecanismo de llenado ya no aguantaban la presión.

Después de revisar bien, vimos que el problema era del flotador, que no cerraba bien el paso del agua, y la goma de estanqueidad de la base, que estaba ya pasada. Una vez cambiadas las piezas, hicimos varias pruebas y la cisterna dejó de perder ni una gota. El vecino se quedó mucho más tranquilo, sobre todo por la factura del agua que se estaba ahorrando ya, y nosotros, encantados de dejar su baño funcionando perfectamente. Si necesitas un fontanero en València para algo parecido, no dudes en consultarnos.

A veces, los problemas de fontanería dan la cara de la forma

A veces, los problemas de fontanería dan la cara de la forma más inesperada. Una mañana nos contactó un vecino de la Calle Bolivia, en València, porque notaba que el agua de la ducha salía cada vez con menos presión, y el calentador hacía ruidos raros. Al principio pensó que era cosa de la instalación de su casa, pero como la cosa iba a peor, decidió llamarnos.

Fuimos a echar un vistazo y, después de revisar todo el sistema, dimos con el culpable: la válvula de seguridad del calentador estaba fallando y no liberaba bien el exceso de presión, lo que afectaba al caudal de agua caliente. Es una avería bastante común, pero que si no se atiende a tiempo puede generar problemas mayores, incluso en la propia tubería.

Le explicamos al vecino qué pasaba, le dimos varias opciones y al final optamos por una sustitución de sanitarios de forma localizada. Cambiamos la pieza estropeada por una nueva, de más calidad, y aprovechamos para hacer una pequeña puesta a punto al calentador. En un rato, el agua volvía a salir con la presión normal y el calentador funcionaba sin los ruidos extraños. Se quedó muy contento con la rapidez y la forma de resolverlo.

Si necesitas un fontanero en València, llámanos.

El chorro salía con fuerza, como si la tubería hubiese decid

El chorro salía con fuerza, como si la tubería hubiese decidido declararse en huelga y montar un pequeño géiser en el balcón. Nos llamó una vecina de la Calle Bruselas, en València, con la voz algo agitada. Había ido a tender y se encontró con una fuente improvisada en un rincón de su terraza. Lo primero fue tranquilizarla, claro, y decirle que estábamos de camino.

Cuando llegamos, vimos que era una tubería que alimentaba un grifo de jardín, de esas que, con los años, van perdiendo resistencia. La mujer estaba preocupada por el gasto de agua y por si afectaba a los vecinos de abajo. Nos pusimos manos a la obra sin pensarlo. Desconectamos la toma principal para cortar el agua y así poder trabajar con calma. Tuvimos que sustituir un buen tramo de la tubería, ya que estaba bastante oxidada y una reparación de la parte dañada no hubiera sido una solución duradera.

Fue un trabajo de sustitución de tuberías que hicimos con mucho cuidado, asegurándonos de que la nueva conexión quedara perfecta y sin ninguna posibilidad de fuga. La vecina, cuando vio que todo estaba en orden y que no había rastro del pequeño géiser, respiró aliviada. Nos dio las gracias varias veces, y nosotros nos fuimos contentos de haberle quitado un quebradero de cabeza. Cosas como estas nos confirman que ser fontanero en València es, a veces, como apagar pequeños fuegos.

Si tienes alguna fuga o necesitas una revisión, ya sabes dónde estamos.

Una llamada a primera hora de la tarde nos puso en alerta: u

Una llamada a primera hora de la tarde nos puso en alerta: un vecino de la Calle de Martín Gamero, aquí en València, nos contaba con la voz un poco desesperada que tenía una fuga importante. El agua no paraba de salir por debajo del fregadero y ya se le estaba formando un buen charco. Cuando llegamos, vimos claro el problema: una de las conexiones del grifo de la cocina se había aflojado y, con la presión del agua, estaba echando más de lo que debería.

Enseguida nos pusimos manos a la obra. Primero, cortar el agua para evitar que la cosa fuera a más. Luego, desmontar la parte de abajo del fregadero para poder acceder bien a la tubería dañada. Resultó que la pieza de unión estaba bastante desgastada, así que no valía solo con apretar, había que sustituirla por una nueva para asegurar que no diera más problemas.

En estos casos, lo más importante es actuar con rapidez para que la fuga no afecte a los muebles o, peor aún, al vecino de abajo. En un momento, teníamos la pieza cambiada, todo bien sellado y comprobado. Abrimos el agua y, esta vez, ni una gota. El vecino, que al principio estaba muy agobiado, respiró tranquilo al ver que todo volvía a la normalidad. La reparación de fugas es algo que vemos a menudo, y siempre es un alivio poder resolverlo rápido para que no te complique el día. Si necesitas un fontanero en València, sabes dónde encontrarnos.

¿Necesitas fontanero en valència?